Alicante. Lunes 14 marzo 2011.
Unas 150 piezas, con bustos, máscaras, figuras de animales, torres, murales de azulejos pintados, jarras y platos, etc, forman la exposición, visitable hasta el 31 de Marzo. Obras hechas en el taller de cerámcia del Psiquiátrico Penitenciario de Fontcalent.
Unas 150 piezas, con bustos, máscaras, figuras de animales, torres, murales de azulejos pintados, jarras y platos, etc, forman la exposición, visitable hasta el 31 de Marzo. Obras hechas en el taller de cerámcia del Psiquiátrico Penitenciario de Fontcalent.
Los trabajos artísticos de la escuela – taller de cerámica del Centro Psiquiátrico Penitenciario de Fontcalent de Alicante se exponen en la sala de Alicante Cultura de la Ereta conformando una panorámica sorprendente, imaginativa, ejemplo de dominio del barro, con obras de excepcional ingenio y calidad.
Los internos del Psiquiátrico Penitenciario de Fontcalent, unos condenados y otros preventivos, demuestran que, al margen de sus cuentas con las víctimas y la Justicia, son personas creativas, con sentido artístico, entregadas a sus clases diarias de modelado, de decoración y cocción de sus numerosas piezas. La panorámica se titula: “Atrapados en el barro”. Se podrá visitar hasta el 31 de Marzo (abierta todos los días).
Más de 150 piezas forman la exposición: algunas maestras, como la familia de Meninas o el busto que retrata al maestro del centro; otras sorprendentes, como las que representan animales (buhos, lagartos, bueyes, águilas); hay murales con decenas de azulejos porosos decorados con derroche artístico, otras que se desearían para un vistoso ajuar, como las jarras o platos... Las placas, máscaras, maceteros, etc, dan idea de una entrega intensa y productiva en ese taller que acoge a una veintena de alumnos en un ambiente relajado en torno al horno, sus materiales y pigmentos.
Alguna de las obras, como “Pieza de la paz”, cuenta con un desarrollo teórico (en español e inglés) donde se ahonda en su concepción y diseño.
La dirección y equipos del centro, junto a la monitora de cerámica, realizan una tarea encomiable viendo los resultados del taller.
El director, José Demetrio Monterde, anota al respecto que la cerámica forma parte del quehacer diario de muchos internos desde 1984, ya que se interpreta como una vía más para estimular sus capacidades y que proyecten sus conflictos, posibilitando su resolución.
“Atrapados en el barro” es un aprendizaje para todos, para los artistas que exploran su interior, para quienes transforman su mirada en arte y para aquellos que vivimos sus procesos, bien desde el día a día, bien como simples admiradores de su trabajo y su arte, según Monterde.
Las obras que los alumnos realizan en el taller son regaladas a las familias, otras decoran y humanizan el psiquiátrico, como los letreros informativos o los ladrillos a color de los baños, y otras deben ser “distraídas” por la monitora y catalogadas para vestir las exposiciones.
Además del barro común, los alumnos son introducidos por la monitora en el trabajo con barro rojo, gres, con reciclados de vídrio, con óxidos. “Yo les indico, pero les dejo que se suelten, que desarrollen su imaginación
Los internos del Psiquiátrico Penitenciario de Fontcalent, unos condenados y otros preventivos, demuestran que, al margen de sus cuentas con las víctimas y la Justicia, son personas creativas, con sentido artístico, entregadas a sus clases diarias de modelado, de decoración y cocción de sus numerosas piezas. La panorámica se titula: “Atrapados en el barro”. Se podrá visitar hasta el 31 de Marzo (abierta todos los días).
Más de 150 piezas forman la exposición: algunas maestras, como la familia de Meninas o el busto que retrata al maestro del centro; otras sorprendentes, como las que representan animales (buhos, lagartos, bueyes, águilas); hay murales con decenas de azulejos porosos decorados con derroche artístico, otras que se desearían para un vistoso ajuar, como las jarras o platos... Las placas, máscaras, maceteros, etc, dan idea de una entrega intensa y productiva en ese taller que acoge a una veintena de alumnos en un ambiente relajado en torno al horno, sus materiales y pigmentos.
Alguna de las obras, como “Pieza de la paz”, cuenta con un desarrollo teórico (en español e inglés) donde se ahonda en su concepción y diseño.
La dirección y equipos del centro, junto a la monitora de cerámica, realizan una tarea encomiable viendo los resultados del taller.
El director, José Demetrio Monterde, anota al respecto que la cerámica forma parte del quehacer diario de muchos internos desde 1984, ya que se interpreta como una vía más para estimular sus capacidades y que proyecten sus conflictos, posibilitando su resolución.
“Atrapados en el barro” es un aprendizaje para todos, para los artistas que exploran su interior, para quienes transforman su mirada en arte y para aquellos que vivimos sus procesos, bien desde el día a día, bien como simples admiradores de su trabajo y su arte, según Monterde.
Las obras que los alumnos realizan en el taller son regaladas a las familias, otras decoran y humanizan el psiquiátrico, como los letreros informativos o los ladrillos a color de los baños, y otras deben ser “distraídas” por la monitora y catalogadas para vestir las exposiciones.
Además del barro común, los alumnos son introducidos por la monitora en el trabajo con barro rojo, gres, con reciclados de vídrio, con óxidos. “Yo les indico, pero les dejo que se suelten, que desarrollen su imaginación






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